Señoras y señores, el otro día los
dentistas canarios conmemoraron “la
victoria de los guanches contra los conquistadores en Acentejo”… (No me
suena a mí esto. La verdad...)
–Pues
claro que no le suena, porque los que conmemoramos tal victoria apocalíptica u
apoteósica, fuimos los independentistas canarios, y no los dentistas.
–Huy,
qué horror. Qué despiste el mío.
–Despiste
no, lo hizo adrede, porque usted es un vendido al colonialismo que nos oprime.
Así que ya está cambiando el titular y todo lo anterior, venga.
–Pues
no quiero, porque el blog es mío.
–¿Y
si yo le mando a la “guanchancha” para que lo detenga…?
–La
“guanchancha” no tiene competencias sino para desfilar el Día de Canarias
delante del presidente de aquí. Y si me la manda, yo le mando al primo de
Zumozol.
–¡Ah
no, abusos colonialistas no! Me quejaré al Defensor del Guanche. Tendrá
noticias nuestras, ya verá.
Bien, y una vez aclarado este malentendido,
conectamos en diferido con la cueva del independentista Ayoze, en el momento en
el que se ultimaba el programa de la romería independentista.
Un documento sonoro de calculable valor,
porque me infiltré disfrazado de lagarterana, y tuve que convencer al guanche
de la puerta que era Jéssica Guardia, la Reina de las Fiestas de Mayo, y lo que
llevaba puesto un modelito de Mujer de Lanzarote en traje de diario, con sombrero,
corpiño, enagua, refajo y pañuelo. No es por nada, pero iba monísimo. Hasta un
guanche bajito, me hizo proposiciones deshonestas y todo. Bien, y ya le doy al
‘play’:
–Camaradas
en la lucha por la libertad de Canarias, este año nuestra jornada
reivindicativa la vamos a denominar “Asentejo 2012”. Y Acentejo lo ponemos con
ese, para fastidiar a los colonialistas opresores.
–¡Ya,
ya, menudo disgusto se van a llevar los opresores esos por poner Acentejo con
ese! ¡No me lo pierdas!
–Tú
no te estarás volviendo godo, ¿verdad Bentenuya?
–No;
lo que pasa es que me parece una gilipollez lo de la ese.
–Huy
lo que ha dicho. Voy a perdonarte esta. A la próxima, te echamos.
–Vale,
señorita Rotenmeyer.
–Tú
sigue incordiando, que vas bien. Sigo. Las actividades conmemorativas las vamos
a comenzar a mediodía “con una muestra
de juegos tradicionales guanches, como el juego del palo, el garrote, el
tolete…”.
–¡El
tolete lo serás tú, camarada!
–No
he insultado, camarada: Me refiero al tolete como “palo grueso y corto que se
emplea como garrote”, y no como “torpe, lerdo, tardo de entendimiento”.
¿Estamos?
–Ah
bueno, por si acaso.
–Sigo.
Haremos después un Taller de Tifinagh.
–¿Y
eso de tifinagh, qué es camarada…? Si no es indiscreción.
–Pues
esa era la forma de escribir de nuestros ancestros.
–Mis
ancestros escribían en español, camarada. Perdona, pero sí. Mi abuelo escribía
unas poesías que….
–Ya;
ya, me imagino. Pero me refiero a nuestros ancestros guanches.
–¿Pero
qué fundamento es este, carajo…? El año pasado nos dices que los guanches
hablaban en tamazight, voy y me hago un curso de tamazight que no me sirvió
para nada pero bueno, ¿y ahora vienes con eso del tifinagh…? Esto no es serio,
camarada.
–Es
que… Es que no se me ocurre nada. Sigo. “Se
habilitara un panel con la traducción de un abecedario en tifinagh así como
papel y bolígrafos para que los presentes puedan escribir su nombre…”.
–¡Fuerte
mariconada!
–¡Bentenuya,
a la calle! Venga. Ya estás tardando. Y que sepas que te borramos de la lista
de privilegiados luchadores por unas Canarias libres y socialistas.
–Vale,
pues me alegro bastante. Pero que sepas que me llevo las chácaras y el tambor,
porque son míos y bien míos.
–Contra,
no nos hagas eso. Te vuelvo a perdonar; pero esta vez sí que será la última.
Sigo. Este año pondremos una “cantina con precios populares” y productos
canarios. Habrá vino del país…
–¡Los
guanches no bebían vino, camarada! El vino lo trajeron los odiosos
conquistadores castellanos, que lo sepas
–¿Y
qué quieres que pongamos en la cantina, leche de cabra…? Sigo. Habrá gofio,
papas arrugadas…
–¡Los
guanches no conocían las papas, camarada! También las trajeron los pérfidos
colonizadores, desde América.
–Bueno,
pues quitamos las papas arrugadas. Quiero que sepan que “la recaudación de la cantina se destinara para cubrir los gastos de la
organización”.
–Sí,
sí, de la organización... O sea que te vas a mamar las perras de la cantina
como el año pasado.
–¡Huy
qué calumnia más grande, Achamán de mi vida!





