6 de febrero de 2014

El socialista Simancas y su guerrita con Coca-Cola




–¡Ring, ring!

Bueno, este timbre de teléfono ya no se usa, rectifico:

–¡Ni, no, ni; ni, no, ni!

–Buenas, ¿es ahí la Coca-Cola?

–Sí señor, para servirle. ¿Cuantas cajas va a querer…?

–No, vera, es que soy Rafael Simancas...

–Ya, el del bar ‘El Cucurucho Volante’, ¿no?

–No señor, soy el secretario de Formación del PSOE y portavoz socialista de Fomento en el Congreso, y…

–Pues ese bar no me suena, caballero. Lo siento. A ver…, sí, está el bar ‘Fomentos y Paños Calientes’. ¿Es el suyo por casualidad…?

–¡Que no tengo un bar, caramba!

–¿Y entonces para qué llama a Coca-Cola, carajo?

–Oiga, sin palabrotas, ¿eh? Verá usted, es que quiero decirles que no voy a beber más Coca-Cola.

–O sea que no va a querer más cajas. Muy bien. Dígame el nombre de su bar, para darlo de baja.

–Y dale. Que lo que yo quiero es anunciarles que los "diputados socialistas" no consumiremos Coca-Cola si hay despidos. ¿Estamos?

–O sea que no van a querer más cajas de Coca-Cola, evidentemente. Oiga, Simancas, a mí no me haga perder el tiempo con guanajadas, ¿eh? Si usted no quiere que le sirvamos más cajas, lo dice y ya está. ¿Cuál es el nombre de su bar…? Claro que a lo mejor lo que usted tiene es una casa de citas, por no decir de putas, y le da vergüenza decir el nombre. ¿Es eso, caballero? Nosotros estamos acostumbrados a todo, no sea tímido. ¿Se trata de ‘La Gatita Insaciable’, por casualidad…? ¿O tal vez lo suyo es más de gays? ¿‘El Mandinga Imponente’, tal vez…?


–¡Uy lo que me ha dicho el obrero este de las narices!